lunes, 15 de septiembre de 2008

ESMELGANDO


El pasado fin de semana he tenido la suerte de ir a ESMELGAR (extraer la miel de las colmenas), tal como se hacía antiguamente. En pocos lugares de Asturias quedan colmenas antiguas, lo que nosotros conocemos por TROBOS.


Los trobos están hechos de un tronco vaciado, normalmente de castaño, en cuyo interior se disponen transversalmente dos cruces de madera a 1/3 y 2/3 de la altura del trobo, respectivamente.


El trobo se asienta sobre una piedra plana dentro del CORTÍN (o colmenar) y se tapa con una CALDULLA (habitualmente hecha con corteza de abedul) que actúa como membrana impermeable y con una piedra plana circular a modo de tapa.



Se suele esmelgar en julio o en septiembre. El mes de agosto no es recomendable por la canícula. Hay quien prefiere la miel de julio, ligeramente más líquida y de sabor más suave y frutal, y quien gusta de la de septiembre, más oscura y espesa, elaborada principalmente con la flor del brezo.

Parece ser que la hora más favorable para esmelgar es a primera hora de la mañana y mejor en un día claro y despejado... aunque según los expertos "el mejor día es el día que no pican las abejas" y esto es impredecible. De ahí que para entrar en el cortín, nos tengamos que poner los trajes especiales con careta y guantes. Antes de levantar la pesada piedra para comenzar la operación, ya tenemos encendido el FUMEIRO ó FUMÓN, con el que se echa el humo para que las abejas se vayan retirando a la parte inferior de la colmena.



Al abrir la tapa y retirar la caldulla nos encontramos con los panales dispuestos verticalmente. Una persona continuará echando humo durante todo el proceso, mientras que la otra irá cortando los panales con una ESMELGADOIRA (una especie de espátula curvada en la punta). Sólamente se esmelga hasta OS FUSTES (la primera cruz de madera a un tercio de la altura del trobo).

A continuación y con mucho cuidado se van extrayendo los panales cortados y depositando en un recipiente. Hay que procurar que los panales no vayan cargados de abejas ya que la miel, junto con la cera se aprieta posteriormente a mano y nos puede picar alguna.



Este es el aspecto que tiene un trobo a medio esmelgar, una vez retirada la mitad de los panales.

Y este es el aspecto de los panales. Como son los de la parte superior, vemos que no todos están llenos de miel. Los más cargados están en la parte media e inferior de la colmena, pero esos no los vamos a tocar.



Finalmente, viene el proceso de apretar los panales para que suelten la miel. Es un proceso completamente manual en el que por un lado nos va quedando la miel que posteriormente se colará un par de veces antes de envasarla y por otro la cera en bolas (ver foto inferior), que también utilizaremos en otra ocasión para hacer velas... pero esa es otra dulce historia. Otro día os la cuento...

8 comentarios:

tormaleo dijo...

impresionante. Muchas gracias por este reportaje. Es maravilloso. Todos los Ibienses nos sentimos identificados con la esmelga de la miel y tu lo as plasmado tanto fotograficamente como con texto tal y como es.

María del Roxo dijo...

Y con riesgo para mi propia vida... ja, ja... es lo que tiene ser "reportera en campo". Gracias.

Anónimo dijo...

Es una maravilla ver que cosas que conoces y sabes desde hace mucho tiempo no van a quedar en el olvido gracias a ti que lo has plasmado en fotos.
He esmelgado en muchas ocasiones pero nunca con una cámara fotografiando.
Gracias por tu reportaje.
Sigue en ello y te nombramos "Hija predilecta de Ibias"

María del Roxo dijo...

Gracias. Es un placer...

Anónimo dijo...

Bueno, ya sabemos donde podemos comprar miel auténtica cuando vayamos a Ibias, al menos esta vez el oso parece ser que fue respetuoso con vosotros. Espero que sigais muchos años más esmelgando.
FAPAS está desarrollando un proyecto de recuperación de la abeja en estado silvestre y reforzamiento de la polinización de ecosistemas de montaña en la Cordillera Cantábrica. Se han instalado 450 colmenas en Asturias y la realización de un estudio científico del impacto que tiene la abeja como agente polinizador sobre los niveles de productividad de especies cuyos frutos forman parte de la dieta del oso pardo y el urogallo cantábrico.
Pero ¿sabes cuál es el principal beneficio que aportan las abejas al medio ambiente?
La polinización
En primavera las abejas vuelan de flor en flor bucando nectar, pero al mismo tiempo están transportando polen que viaja pegado a su cuerpo y con ello están favoreciendo la polinización, una función ecológica de vital importancia para la posterior fructificación de las plantas. Se calcula que mas del 80% de la polinización por insectos es realizada por la abeja melífera.
La desaparición de la abeja conlleva una disminución de la polinización de especies vegetales y en consecuencia, una menor productividad de frutos. Algunos de estos frutos, constituyen parte de la dieta de especies emblemáticas como el oso y el urogallo.

María del Roxo dijo...

Gracias por tu aportación y felicidades por la labor que realizan FAPAS para la conservación del medio ambiente.

Lo de que Gol-Oso nos respetó no es del todo cierto. Hace unos meses entró, tiró uno de los trobos y huyó como alma que lleva el diablo cuando las abejas se defendieron...

En su precipitada huída dejó media pared del cortín temblando. Cosas que pasan...

kiko dijo...

q bueno¡¡ muchas gracias por este interesantisimo reportaje.

Sr. Beltrán dijo...

Felicidades María, un gran trabajo! ;)