lunes, 11 de mayo de 2009

IR A CAMÍN

* Vista del Camino de Corros que conduce de Villarmeirín a Taladrid y Villaoril.

Cuenta Adolfo García Martínez en su libro sobre la Comarca de los Oscos, que "en ciertas épocas del año, principalmente en aquellas con menos trabajo, el alcalde llamaba a xunta a todos los vecinos y en ella se fijaban los días para IR A CAMÍN."

Al igual que en los Oscos, en Ibias, cada casa estaba obligada a enviar un varón adulto con las herramientas apropiadas para la tarea a realizar, que participaba según sus propias habilidades.

"En los días de camín se abrían, se limpiaban y se arreglaban caminos y senderos hasta los límites con el pueblo vecino".

Esta sana costumbre, perdida desde hace años en la mayoría de los pueblos por causa del despoblamiento y abandono paulatinos, ha sido mantenida en Villaoril, donde una o dos veces al año todos los hombres se juntan para mantener abiertos y limpios los caminos principales.

Afortunadamente, el buen ejemplo ha cundido, y los vecinos de Villarmeirín han puesto manos a la obra para abrir el viejo camino, intransitable desde hace años, que desde su pueblo conducía a Taladrid y Villaoril.

El pasado fin de semana, mi exploradora favorita, María del Roxo Junior, y yo, hemos tenido la ocasión de recorrerlo para dar fé de la excelente labor realizada por uno de nuestros vecinos del otro lado del río.

Aquí os dejo algunas fotos que lo prueban:

* Camino desbrozado, pero sin limpiar (nada puede ser perfecto).

* Vista de Turrunteira desde el Camino de Corros


* Vista de Villaoril desde el Camino de Corros, con el monte completamente rosa por la flor del brezo.

14 comentarios:

El Bandido de Tormaleo dijo...

Lo malo es que con la evolución demográfica de la zona, con los años, está tradición/costumbre se perderá. Sólo hay que echar una mirada años atrás y ver que lo que eran praos (atendidos y segados), son hoy monte bajo.
Qué más quisiéramos todos que ser un número grande de vecinos y poder ir un batallón a tal menester y mantener todo abierto y limpio.

MARIA I. dijo...

Preciosas fotos María, un saludo.
Hay que ver lo madrugadora que eres

El Bao dijo...

Que guapo ta el monte, si señor, este finde he viajo al Lejano Oeste y es cierto que está todo de color rosado por el brezo, un magnífico espectáculo para la vista. Había que animarse este verano y recorrer esos caminos de
Villarmerirín a Taladrid y Villaoril.

La Marquesa dijo...

Aunque en Villaoril aún se conserva la costumbre de limpiar los caminos, no veo yo a las generaciones venideras de la Casa del Roxo con mucha chicha para limpiar caminos.
Habrá que encargar esa labor a los obreros del Marquesado...
Por cierto María, seguro que volvisteis de esa excursión cargaditos de garrapatas porque en esta época las hay a cientos...

Anónimo dijo...

Muy bien por los vecinos de Villarmeirín y un ejemplo a seguir para otros pueblos.
Una pregunta, ¿dónde está el Castro de Villarmeirín?
Saludos.

el chapras dijo...

Tenemos un dicho muy antiguo que dice:¡vale mas un dia de gana que ciento de desgana¡.
Desde aqui reconocer la labor que hacen en el pueblo de Villaoril sus vecinos, por que no hay que decir que quedan muchos la mayoria de las veces son dos casas las que hay abiertas,digamos que los fines de semana cuando van se animan a hacer estas cosas.
Espero que cuanda el ejemplo para los pueblos vecinos incluido el mio.
Nosotros tambien tendremos que poner un dia para llamar al camin¡
Maria estube estos dias en el lejano oeste y esta como tu lo describes y tengo que decir que teniamos una temperatura de 26 grados ¡vaya dias de calor estan pasando¡.Nuestro microcrima lo envidian otras zonas de Asturias y no me extraña.

Un saludo

María del Roxo dijo...

Anónimo: si te fijas en la primera foto de la entrada, a la izquierda del camino que baja hacia el río, se ve otro pequeño camino. Este es el que va a los Castros de Villarmeirín. Lo que no sé es si está abierto totalmente. El trocito que se ve lo limpió el mismo vecino que abrió el camino principal, del que no recuerdo su nombre, pero al que habría que poner un monumento.

Al resto: Es verdad. El monte está precioso. No sólo rosa, sino también amarillo y blanco de las flores de tojo y retama. Un placer para los sentidos... y nada de garrapatas, de momento.

Bernar dijo...

En mi pueblo se dice "hacendera", que lo mismo vale para arreglar los caminos que para reconstruir un antiguo lavadero.
De unos años a esta parte estamos haciendo bastantes cosas así que espero que la costumbre no se pierda. Al menos de momento...

Xastre dijo...

Me alegro de que en Vilauril y Vilarmeirín haya gente con ganas de hacer cosas por su pueblo. Unos caminos limpios sirven para andar (más tranquilo que por la carretera y más sano), dan una buena imagen de la zona y de sus habitantes y al mismo tiempo pueden evitar un incendio o, al menos, ayudan a acudir a sofocarlo con rapidez. A ver si toman ejemplo en mi pueblo, que en el verano hay gente como para montar una manifestación y siempre somos los mismos los que vamos, y en el Principado, que tiene los caminos de la Reserva de Muniel.los con más vegetación que el propio monte (me parece que estoy pidiendo demasiado.....). Una vez más, mi felicitación a los vecinos, y por supuesto, a ti.

Suso dijo...

En Degaña se limpió mucho esta primavera, aunque fue cosa del Parque Natural. Se limpiaron fincas privadas en su mayoría, viendo esto de Villauril me parece injusto que aquí se limpien fincas privadas con dinero público y ahí caminos publicos con esfuerzo "privado".

Jose de Mingo dijo...

Es una lástima que las prácticas habituales, como la que nos ocupa, que se realizaban de motu proprio y desinteresadamente en otros tiempos, hayan caído en el olvido.
Mis felicitaciones para los vecinos de Villaoril y Villarmeirin y que cunda el ejemplo.

Rosa cunqueira dijo...

Solo puedo decir que aiqui tamen se d.dimpiaban ibase a camius , yera algo normal que se faia antanu, agora hai pouca xiente ya que ven nun quier d.dimpiar camius nin preocupase de nada.
Decir a suso que ia verda a veces gastanse us cuartus en cousas que nun se debe ya outras tan perdenduse , como as nuesas tradiciois.
El desarrolo sostenible que tanto falamos yera algo que us nuesus antepàsaos sin dard.di nombre ya lu faian.
Iban A Camius, cuandu curtaban madeira eran us arboles mas viechus, ya nun metian maquinarias que destrozaran el monte.Pero esu cumu dicen us que saben nun ia rentable.
Us que vivimus nus pueblos vamos vendu como as nuesas costumbres quedan nel olvido.

El Trasgo del Cadavín dijo...

A cuento de los Castros , me viene a la memoria una historia que escuche hace muchos años:
Parece ser que algunos vecinos de Villardecendias quisieron hacerse ricos buscando tesoros en los Castros, a escondidas de los vecinos de Villarmeirin, lo que motivó que estos últimos acordaran compensar tantos esfuerzos, ocultando bajo tierra, en un profundo agujero un gran caldero tapado con una losa. Cuando regresaron los del Villar para continuar su búsqueda, encontraron un día el hueco y en el fondo el recipiente tapado.
Al meter las manos, en vez de monedas de oro, se encontraron con los excrementos de medio pueblo de Villarmeirin.
Según cuentan, a partir de ese día, los Castros, cayeron en profundo olvido.

Anónimo dijo...

¿Y qué decir del famoso tesoro que los moros en su retirada dejaron escondido en algún lugar de nuestras montañas? No sé, quizás el niño que todos llevamos dentro nos impulse a creer y buscar tesoros escondidos. Por mi parte aún después de conocer cada rincón de mi casa centenaria, no dejo de buscar en cada hueco o detrás de cada piedra, por si mis antepasados dejaron algo escondido, no importa qué.
Por otra parte en los pueblos, antaño, solían gastarse este tipo de bromas. María te progongo que les dediques alguna entrada.
Un saludo.