jueves, 12 de noviembre de 2009

PRÍNCIPE AZUL

Hay días en los que salgo a pasear con la certeza de que en el lugar más inesperado se aparecerá mi Príncipe Azul...


... Y entonces, de repente, el milagro se hace realidad. Aparece una ranita que, sin duda, es un príncipe encantado esperando una oportunidad.


En lugar de mostrarse tímido y escurridizo, se sitúa en una roca plana, ahí donde pueda verlo bien. Está claro que quiere recibir un beso que rompa el hechizo...


... Pero pensándolo bien... ¿y si sólo se trata de una ranita de San Antonio que ha salido a pasear?


(*) En la foto superior se aprecia el diminuto tamaño de la rana de San Antonio, sobre la primera piedra, en comparación con mi bota, en la piedra de arriba.

Optaré por dejar el beso para otro día. Al fin y al cabo, probablemente se convertiría en un príncipe enano...

14 comentarios:

Suso degaña dijo...

Que bonita la ranita, guardate los besos que en la Zarzuela ya no cabe mas xente

El Bao dijo...

Imaginación desde luego que no te falta nena, sigue asi por favor.

Bernar dijo...

María, el tamaño no importa...(O sí).
;-)

María del Roxo dijo...

Bernardus: ¿has leído El Enano de Pär Lagerkvist??? Para mí es un referente...

Anónimo dijo...

Preciosa, nunca habia visto esta ranita, sigo este blog todos los dias, su autora tiene la capacidad de engancharnos como los programas de television a su audiencia.
Felicidades por este blog

Sancho Panza dijo...

Seguro que la rana habrá agradecido que no le hayas dado un beso

mari dijo...

Maria ten cuidado con dar besos a los sapos que muchas veces salen rana jajaj.

María del Roxo dijo...

Gracias, Anónimo.
Sancho: la ranita no parecía muy preocupada por mi presencia; más bien se exhibía tranquilamente. Seguro que si la hubieras visto tú, habrías comido esa noche ancas de rana...

El chapras dijo...

Numca se sabe Maria,de un sapo pequeñito puede salir un principe grande.
Por otra parte dice la gente de lengua viperina,que los mejores principes salen de las tierras altas.
Lo que me parece raaaro,raaaro es que,hablando de principes nuestros dos nobles esten tan calladitos,no es normal en ellos.¿Estaran con la gripe?.

La Marquesa dijo...

Así,así plebeyos. Seguid besando sapos para ver si aparece un príncipe.
¡Que no! ¡Que la sangre azul se lleva desde la cuna!
Y perdonad por no haber entrado antes en el blog. Es que ando contando euros que se acumulan...

IRM dijo...

¡¡¡Y cómo la viste, tan pequeñiña!!!

MARIA I. dijo...

Probaste si estaba encantada? el besin?

María del Roxo dijo...

Más que ENCANTADA, la ranita era ENCANTADORA y DIMINUTA. Una suerte haberla visto! Feliz fin de semana a todos!

gavilan poyero dijo...

Tú lo que nos estás pidiendo son unos chuchos, verdad?

Pues nada, ahí te van unos cuantos, para que no te quejes y andes viendo cosas raras en ranas que pueden no ser lo que parecen, o si?

Muak, Muak, Muak