miércoles, 5 de mayo de 2010

PORTADAS DE COLORES

Muchas de las portadas de Ibias están pintadas de vivos colores.
El otro día vimos dos de las más espectaculares en SEROIRO.
Hoy vamos a echar un vistazo a las de MARCELLÁ:

En esta, la intención era buena, pero se les terminó la pintura...



Aquí se quedaron a la mitad...

Finalmente, una que acabaron de pintar.

Y esta otra, preciosa, de color aguamarina.


Y aquí, la más innovadora, combinando ambas tonalidades.




Bromas aparte, todas nos parecen preciosas.

11 comentarios:

El Bao dijo...

Buenos días, me gustan las portaladas, da igual el color en el que las pinten, también me gustan sin pintar en su estado natural, color de la madera, color del paso del tiempo...

Milio'i Sebastián dijo...

Al primero más que faltarle, parece que le sobró pintura de otra faena y decidió dar unos brochazos...

Cienfuegos dijo...

El origen del color de las portadas, ¿será el mismo que el del color de las puertas de las casas irlandesas?. Cuenta la leyenda que los hombres volvian a casa tan borrachos que era la única manera de que no se confundieran de puerta. Pintar cada una de un color a cada cual más llamativo. Allí he visto postales preciosas con fotos de esas puertas. ¿Sería buena idea hacer lo mismo con las portalas del lejano oeste?
Un saludo

María del Roxo dijo...

Ja, ja, ja... me gusta esa teoría, Cienfuegos. De ella se deduce que en la parroquia de Seroiro vivían los más borrachines. En la Montaña (la zona alta del municipio) apenas se encuentran portadas de colores. En la Casa del Roxo, abstemios al 100%.

La Marquesa dijo...

Yo estoy con el Bao.
Me gustan más en color natural. Como mucho un barniz mate o satinado que deje ver la veta de la madera.
Estas en particular no me gustan demasiado, precisamente por estar pintadas. Sí destacaría sus hermosas cerraduras y sus clavos que con un poco de pintura negra "martelé" quedarían impresionantes.

luisa dijo...

A mí me gustan las portadas de colores, porque es algo típico de nuestro concejo, sacadas de su contexto quedan más elegantes en color natural buscando la simple conservación de la madera. La combinación del negro y rojo por mitades es bastante habitual, y además con un sentido práctico de poner el color más oscuro abajo para que las salpicaduras del barro no destacasen demasiado sobre el otro color más alegre.

Ampliando el comentario de la Marquesa sobre los cierres, siempre con su permiso, apréciese el cierre de seguridad con “garabullo” del primer portón. Precioso ángulo el del palito para trabar con rotundidad la apertura de la puerta.

María, muy entretenida esta serie sobre portadas. Interesante la información de Cienfuegos, nunca me había planteado el porqué del color en los portones...

María del Roxo dijo...

Para gustos, hay colores, y cada uno tenemos el nuestro. No obstante, Marquesa, en la mayor parte de portadas que he visto en Ibias, las piezas de forja (cerraduras, picaportes, bisagras, clavos)o bien se dejaban en su color natural (lo más habitual) o bien se pintaban del mismo color de la puerta. No había lujos de tipo "martelé" entonces.

Luisa: no había caído yo tampoco en el tema de dejar el color oscuro para la parte inferior. Buena observación. El palito cerrando es ya un clásico...

Anónimo dijo...

bonita entrada, os recorreis ibias de una punta a la otra, pero me duele leer marcellana, me suena muy raro ya que todos lo llamamos Marcellá, cuántos de por aqui lo conoceis? me ha gustado ver el porton de la casa donde nacio mi abuela.
el de mi casa esta pintado de azul

El chapras dijo...

La primera mas que empezar a pintarla yo mas bien diria que limpiaron la brocha en ella.Lo de el color natural creo que seria por que en la epoca en que fueron hechas,la pintura no se vendia en cualquier sitio,ademas era un articulo de lujo.Bastante tenia el pobre paisano con pagar el carpintero.Supongo que en el Marquesado,como los artesanos trabajaban por un plato de caldo de berzas,se podian permitir el lujo de comprar barniz,pintura negra mate etc,etc.A no ser que la Seña Marquesa inventara el Leroy Merlin en el siglo XVI,claro.

María del Roxo dijo...

Ya está cambiado el nombre, Anónimo. La verdad es que dejarse llevar por el nombre que figura en mapas y carteles es, a menudo, engañoso (Aumente, Folgueras...). Otras veces, el intento de recuperar el nombre tradicional del pueblo se topa con el rechazo de los vecinos. Yo me fío de lo que me dice la gente del lugar, y como no tengo a nadie más a mano a quién preguntar, confío en tu criterio. Precioso pueblo, por cierto...¿Me he perdido un portón azul?

Anónimo dijo...

gracias maria por hacerme caso, y no, no te has perdido un porton en marcellá, marcellá es el pueblo de mi abuela, yo soy de otro pueblo, pero como el tema iba de portones pues lo he comentado