lunes, 19 de enero de 2009

EL REY DEL BOSQUE

El siguiente artículo ha sido escrito íntegramente por mi buen amigo J.M., gran conocedor de la fauna y flora de nuestra región. De su mano he tenido la inmensa fortuna de contemplar mi primer OSO EN IBIAS, así como de conocer mucho mejor las dificultades que presenta su conservación y la del entorno que nos rodea. Espero que disfrutéis de esta entrada.



Todos conocemos la simpática imagen del Oso pardo. Su orondo corpachón, su andar bamboleante, sin prisas… Tratándose de crías, la cercanía aumenta. ¿Cómo no sonreir ante los juegos inocentes y divertidos de dos esbardos? ¿Cómo no admirar a su paciente madre, atenta a todos los peligros? Se trata, sin duda, de la especie más emblemática de Asturias y con la que nos sentimos más entrañablemente identificados.



Es esta una especie discreta que ha basado su supervivencia en la timidez. De dieta omnívora, los pastizales de altura son su menú de Primavera. Si van acompañados de alguna carroña que descubre el deshielo, tanto mejor. En Verano, las bayas y los frutos carnosos son su predilección. Finales de Agosto y Septiembre es una buena época para intentar observarlos en las laderas ricas en arandaneras. En este período también gustan (para enfado del paisano), con darse golosos banquetes atacando cualquier colmena accesible. El Otoño corresponde a la vecera, ya sea de castaña, hayuco o bellota, según los montes y la temporada. Es la época en que gana más peso, preparándose para la hibernación que realiza a partir de Diciembre, cuando la Osa parirá de una a tres crías realmente muy pequeñas (400 gr.), en una apartada osera. Se desarrollarán muy deprisa (la media de los machos en Asturias es de 165 kg.), pero no se independizarán antes de dos temporadas en las que la madre les transmitirá todos sus conocimientos. También los protegerá hasta el límite de su integridad. Sus únicos enemigos son los cazadores furtivos (las conocidas Paca y Tola perdieron a su madre en una cacería ilegal en el valle de Tablao, en Cangas del Narcea) y … otros osos. El celo comienza en Abril - Mayo y los machos se desplazan buscando hembras que cubrir. Lucharán violentamente entre sí por el privilegio de la monta y de encontrarse a una osa con crías no vacilarán en cometer infanticidio, sabedores que la hembra que ahora se enfrenta a ellos de forma suicida entrará en celo cuando pierda a sus retoños. Así murieron tres oseznos en Fondos de Veiga en 2001.



En la actualidad el Oso pardo se encuentra protegido en España. Su estatus es de “especie en peligro de extinción”. Resulta difícil conocer el número exacto de ejemplares que campean por el Occidente de la Cordillera Cantábrica, pero oscila en torno a los 180 ejemplares (18 grupos familiares en el censo de osas con crías de 2007, que los técnicos multiplican por 10 a la hora de estimar la población total). Por Ibias transitan entre uno o dos grupos familiares por su zona más agreste, la que linda con los vecinos concejos de Degaña y Cangas del Narcea, donde pueden observarse sus inequívocos rastros (huellas, excrementos, arañazos…). Una observación directa siempre es más complicada, pero en absoluto imposible, sobre todo conociendo sus costumbres. Las “esperas” al amanecer o el atardecer desde una ladera enfrentada a nuestro “área-objetivo”, son la mejor técnica. Tan sólo necesitaremos una buena óptica y el sol a nuestra espalda.






Los daños cometidos por el Oso (principalmente a colmenas y ganado) son peritados y pagados por la Administración y bonificados en un 20% para intentar compensar todos los sinsabores de la tramitación. Pero en ocasiones se pierde la totalidad del patrimonio por falta de pruebas en el presunto ataque. Todo ello siempre provoca malestar en el perjudicado, si bien, comparado con tiempos pasados, la situación actual se acerca a lo deseable. Antaño, en épocas de carestía y subsistencia, la convivencia entre ambas especies resultaba muy conflictiva. El Oso era un formidable competidor para el campesino, capaz de arruinar una economía familiar merendándose un ternero, o dando cuenta del maizal o de las colmenas de la casa. No existía ninguna indemnización por daños cometidos por la especie, y la única defensa era la eliminación directa del competidor (mediante cacerías, batidas, cepos, caleyos y cousos), o disuasión indirecta (mazapilos para proteger maizales y tierras, cortinos y talameiros para los colmenares, y mastines para la defensa del ganado. El empleo del fuego también servía para despejar transitoriamente áreas conflictivas).


Durante el siglo XVIII y parte del XIX se llevó a cabo la “talla de fieras” en Asturias, una medida muy documentada que intentaba proteger la economía rural mediante el control de los predadores más dañinos para el campesino (las fieras). Concretamente, un Oso adulto cotizaba a 60 reales (20 reales los esbardos), que eran cobrados por el cazador en Oviedo, previa presentación de la piel junto con la guía dictada “in verbo sacerdotis”, una certificación firmada por el sacerdote de la parroquia afirmando haber visto al animal muerto y describiendo al autor y el paraje donde se abatió. De camino a la capital el cazador exhibía su trofeo por los pueblos, cobrando abundantes premios en especie (chorizos, huevos,…), y en metálico. Finalmente, podía vender la piel, y el famoso y muy valorado unto del Oso, muy bueno para las enfermedades reumáticas, tan frecuentes en el país.

Como ejemplos de estas guías “in verbo sacerdotis”, espigamos por su curiosidad las siguientes:

(…) certifico que en el término de Los Vales junto al monte de Valcarce de esta dicha parroquia (de San Clemente) vecinos del lugar de Alguerdo (Antonio Fernández Alcuerdo, Francisco Pérez de Heiros y Juan de Ferreira) sin montería corrida, saliendo a caza el dia veinte y ocho de Abril de este presente año (de 1756), cogieron dos esgaños o cachorros de oso, cuyas pieles son las que presenta el que ésta (…)

(…) certifico cómo habiendo salido a caza de arcabuz Manuel López, vecino del lugar de Baldebueyes, en los doce del presente mes de Noviembre (de 1756) en los montes de La Venida, términos de Baldebueyes, dio muerte a una osa, cuyo pellejo le quitó y juró haber sido cierto y me lo presentó y pidió le diese mi certificación que firmo (…)


Fruto de esta intensa actividad, durante el período 1751-1757 eran cazados en Asturias 365 ejemplares, entre adultos y crías, correspondiendo a Juan de Ferreira, de Alguerdo, 4 adultos y 2 crías muertas en 4 cacerías, que lo elevaban al 10º puesto entre los cazadores asturianos que mas osos cobraron en dicho periodo.


Durante el siglo XIX continúa la talla de fieras. En Ibias las bajas por un lado y los daños por otro son cuantiosos: mientras que cinco crías y 16 adultos son abatidos en el bienio 1816-1817, el concejo sufre la destrucción de 4.265 colmenas a mediados de este siglo, según el Catastro de Ensenada. La proliferación de las armas de fuego, y el valor crematístico e intrínseco que la muerte de un Oso otorgaba a su cazador, condujeron a la especie hasta sus mínimos durante las últimas décadas del siglo XX. Su situación actual da pie a cierto optimismo cara a su futuro.

En el Libro de la Montería, de Alfonso de Castilla y León, se apunta un dato que el montero que acaba de levantar un animal debe distinguir “… en que verá si es Ossa apartada de las que non traen fijos, o Osso comunal en una cosa e non en otra, que pare mientes allí do estercolare, si viere que faze las aguas ayuntadas, entienda que es Ossa …”.



Setecientos cincuenta años después de escritas estas palabras, paseando por el Parque de Fuentes en Ibias, observamos el rastro de un oso recién movido; estudiando la fotografía de sus aguas (mayores y menores), ¿podrías adivinar su sexo?

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades, realmente interesante el artículo, colmado de datos que nos han permitido aprender mucho. Yo no entiendo nada de osos, pero ¿podría ser una osa, con su osezno?
Saludetes a todos
Luari

Anónimo dijo...

Maria muy interesante.Ahora ya creo saber como distinguir si es osa u oso.Por las caracteristicas fisicas de uno y otro, para mi es oso.Ya que si fuera osa estarian las dos disposiciones juntas.

Un saludo

El Bandido de Tormaleo dijo...

No sé si las huellas son del individuo/a que hizo sus cosas. Así, por las huellas, yo diría que es una osa, porque comparándola con la huella de la bota que aparece más bien me parece hembra.

Y luego, claro, esos excrementos, así retirados, al lado del árbol, de manera discreta... pues "OSA". Si fuera oso estaba en medio del camino.

Pues eso, para mí es una OSA.

María del Roxo dijo...

Estoy atontada. Se me olvidó deciros que las huellas (evidentemente de una osa con su cría) no corresponden al mismo rastro. Las fotos fueron realizadas en distintos días y en distintas zonas.
Por cierto, me gusta el razonamiento del bandido...

Tony dijo...

Muy bueno y muy interesante el post.
En lo que si estoy de acuerdo es en que las administraciones deberian de poner menos trabas a la hora de cobrar las indemnizaciones de los perjuicios causados por estos u otros animales salvajes.

María del Roxo dijo...

Tony, como parte afectada, doy fe de que la administración paga los daños de oso puntualmente y con la bonificación descrita en el post.

Tony dijo...

Ok María Del Roxo, yo merefería tambien a los daños (y trámites) causados por otros animales, por ejemplo como lobos ...

Así todo me alegra que la administración cumpla y pague, ya que si queremos preservar algo, el esfuerzo económico debe de ser de todos y no de unos pocos como ocurría antaño ...

El Bandido de Tormaleo dijo...

Ya... Lo que pasa es que en el tema de cobrar indemnizaciones, ya sea de lobo, jabalí, etc. hay mucha picaresca... O no?

Con el oso la cosa cambia un poco, no es lo mismo. Por algo, como el título indica: es el Rey.

María del Roxo dijo...

Daños haberlos haylos. Picaresca, también,y mucha. También me consta que los daños causados por jabalíes y osos se compensan (eso sí, sin el 20% de bonificación).El LOBO se merece una entrada para él solito...

Anónimo dijo...

Yo me decanto por el sexo masculino.
Creo que es un oso y no una osa.
De todas formas, me he reído mucho con el razonamiento del bandido.
En cuanto a lo de la picaresca para cobrar indemnizaciones, sé yo de alguno que, al haber atacado el lobo a las ovejas y no encontrar el animal muerto y no poder presentra el crotal (chapa que se pone al ganado en las orejas, con el número de registro), ha cortado la oreja a una oveja viva para presentar el número y poder cobrar.
Picaresca hay mucha y brutos bastantes.
Por cierto, que pena da leer en el artículo cómo cobrar la vida de osos y oseznos era todo un triunfo y tenía su recompensa.
Menos mal que los tiempos han cambiado, al menos un poco...

Milio'i Sebastián dijo...

!Gracias por seguir ofreciéndonos el placer de leeros!

Anónimo dijo...

Yo no debía competir con vosotros los jóvenes, porque, dada mi edad, tengo que conservar, con mucho cuidado,las pocas neuronas que me quedan,
Hay que ver qué cantidad de cosas se os ocurren en un momento y yo llevo media hora contemplando la foto y sólo se me ocurre una:
Claramente se ve que es un macho.
Los aparatos excretores de una osa están al mismo nivel, por lo que las aguas mayores y menores deberían estar casi pegadas.
En cambio el oso, mea hacía adelante. De ahí la distancia de esos 40 cms. que se aprecian en la foto. Debemos considerar que no debe ser un Nacho Vidál cualquiera.
Bueno, un cordial saludo para todos, en especial para J.M. por la calidad de su artículo y la cantidad de datos que ha metido en esas pocas lineas.
Felicito a María por la diversidad de sus temas.

MARIA I. dijo...

Yo creo que es oso., aunque solo los vi en el zoo. FELICIDADES Maria por todos tus temas y tu intormacion saludos

Anónimo dijo...

Yo creo que es OSO.

Jose de Mingo dijo...

El rey de nuestros montes se merece un artículo tan interesante como el que nos brindas.

Tenemos la suerte de ser o vivir en la zona osera por excelencia de España, y de haber superado los años en el que se le consideraba como enemigo de los humanos. Yo creo que en estos momentos el oso tiene el futuro garantizado.

El ejemplar de la imagen, pienso que "no faze las aguas ayuntadas", por lo que creo que es macho.

Saludos.

Anónimo dijo...

Por las aguas ayuntadas diriase que es ossa....

Anónimo dijo...

Quiero aprovechar el tema de hoy, para contaros, muy someramente, la caza de un gran oso en los montes de Sisterna.
En los años cincuenta, se presentaron en Degaña, como solían hacer todos los años, unos cazadores de Madrid acompañando a un pariente de Franco. Como todos los años, también, la Guardia Civil, solicitó los servicios de los mejores monteros y cazadores de la zona.
Uno de estos, cansado de hacer este trabajo por unas míseras pesetas, se disculpó alegando sertirse muy enfermo y planificó con un hijo suyo subir cerca de las Lagunas de Tablao, a esperar alguna buena pieza escapada de la batida que hiciesen los otros cazadores.
A primeras horas de la mañana, el hijo de este señor, armado con una escopeta de un solo cañón del calibre 16 y 4 cartuchos cargados por ellos mismos, vio aproximarse desde lo profundo del valle un bicho como una gran oveja negra y que nunca había visto hasta entonces.
Cuando estuvo a tiro, le hizo un certero disparo que lo despeñó hasta más de 300 metros de caída.
Abajo se vieron padre e hijo, con un oso muerto de más de 22 @.
Fueron a pedir ayuda a los vecinos y entre todos lograron bajarlo, con gran esfuerzo, hasta Sisterna,
Allí lo festejaron ampliamente, hasta que la Guardia
Civil acabó con las celebraciones.
Durante tiempo, el asunto estuvo por los juzgados, pero la comprensión del juez ante la necesidad de los encausados y algún jamón de jabalí, hicieros que las cosas quedaron en nada.
Yo he conocido a los interesados y la historia me fue contada, mucho más detalladamente, por el autor del disparo y con el que he mantenido una buena relación durante años.
Hablaba J M en el comentario inicial, de la lucha por el territorio. Esta, aún era, en estos cercanos años, muy competida.
Esto hoy no pasaría porque todos nos hemos concienciado de la necesidad e importancia de la convivencia de las especies.
Como bien apunta José de Mingo, esto hace que seamos optimistas con los tiempos venideros.

Anónimo dijo...

Yo he contemplado en los grandes "Soutos" de Ibias, castaños de enorme diámetro, hucos y quemados por dentro pero con ramas nuevas de muchos metros de altura. Es increible cómo luchan por la supervivencia estos jigantes que han mantenido a generaciones enteras con sus frutos,con las vigas y tablas para sus casas.
Muchos árboles nuevos están enfermos y secos, por lo que es posible, que los que vienen detrás de nosotros, no puedan ver ya estos grandes bosques.
Aún somos unos pribilegiados.

Anónimo dijo...

Falta citar la fuente del artículo sobre la talla de fieras: es un libro titulado Osos y otras fieras en el pasado de Asturias, y lo publicó la Fundación Oso de Asturias hace diez años.

María del Roxo dijo...

Pues muchas gracias, Anónimo. Queda citado por si alguien tuviera interés en ampliar la información.
Un saludo.